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Capitulo 13.1 MCPE!

No apto para las mujeres embarazadas (1)

Hasta ahora la había soportado mucho. Gracias a esos espías con lentes de sol y ropa extraña, llamé constantemente la atención de la gente al pasar, hasta que finalmente entramos al cine.

Bueno, no estaba del todo segura si era por los agentes ‘encubiertos’ con lentes de sol o por el aspecto casual de Doo-joon.

Cuando Doo-joon se acercó a ellos, Mi-ran, sobresaltada, se coló detrás de Min-wook, que era el único que no consiguió rápidamente donde esconderse.

Solo Min-wook, que tenía una novia sin la lealtad de apoyarlo, estaba endurecido, buscando una excusa factible para evitar la mirada de Doo-joon y Hee-won.

“Hola, ¿son amigos de Hee-won?”

“Ah, sí, sí. Hee-won es nuestra amiga”.

Pensé que era raro encontrar espías que no estuvieran preparados con un plan B ante este tipo de situación.

Hee-won, que estaba de pie junto a Doo-joon, miró ferozmente a Min-wook y Mi-ran, que seguía de pie detrás de él.

“Ahaha, que coincidencia. Nos vemos de nuevo en este lugar. Hee-won, si ibas a ver una película, nos hubieses dicho. Así vendríamos contigo”.

Mi-ran, que fue expulsada de la espalda de Min-wook, sonrió exageradamente y Hee-won quiso cavar una gran cueva para enterrarse de nuevo.

Sin embargo, no había nada en la expresión de Doo-joon, con una cara de póquer única, aparte de la alegría superficial de encontrarse por casualidad.

“Si están aquí para ver una película, ¿vamos a verla juntos?”

“Jaja, sí, woah… Si no es molestia.”

Hee-won, que se acercaba a Mi-ran con una sonrisa fingida, le arrebató los molestos lentes de sol.

Kang Doo-joon, quien también planeó esta cita para llevar a cabo cada parte a la perfección, tenía una escala diferente de la común.

Se omitió el proceso de elegir una película para ver y hacer fila para comprar boletos y palomitas de maíz, el Gerente del cine que estaba esperando el momento oportuno nos guió directamente al Salón VIP.

A pesar de que era sábado, la sala VIP, que estaba dividida en muebles completos de dos asientos, solo estaba ocupada por cuatro personas, incluyendo a Doo-joon, y sus invitados.

Hee-won, quien se sentó con un gesto incómodo, saludó al Gerente que seguía de pie en la puerta esperando algún requerimiento y miró a Doo-joon, que estaba sentado a su lado.

“¿No es esto lo mismo que alquilar todo el lugar?”

“No.”

Hee-won estaba un poco avergonzada, preguntándose si estaba demasiado conmocionada por la resuelta respuesta de él.

“Pero, los demás asientos…”

“Solo ordené que estuviera vacío durante unas tres horas. ¿Hay alguna película en especial que te gustaría ver?”

Hee-won, que tenía la boca bien abierta, distorsionó profundamente el ceño ante la actitud de Doo-joon como si dijera que tal cosa no era nada.

“¿Mmm? No. Haz lo que quieras, Doo-joon”.

No era como el aleteo que sintió antes. Se sentía incómoda con la extraordinaria escala de diferencia, un miembro de la clase socialmente privilegiada.

No me había dado cuenta de que esta sala de cine era una subsidiaria del Grupo Dae Han.

Doo-joon ni siquiera tuvo que esforzarse demasiado. Simplemente estableció una hora y dio una instrucción de vaciar la sala, eso fue todo.

En una cita en la que empezaron a conocerse, ella se sintió más distante de él que nunca.

El Doo-joon en el Departamento de obstetricia y ginecología, el Doo-joon en la escuela y el Doo-joon en la cena de profesores se sintieron mucho más cercanos que esto.

Sin mencionar al Doo-joon en el Bar y el Doo-joon esa magnífica noche, quienes reaccionaron apasionadamente a sus besos y a su cuerpo al mismo tiempo.

“Bebe un poco. Pensé que las bebidas carbonatadas era malas para tu cuerpo, así que pedí jugo de fresas frescas, ¿de acuerdo?”

“Sí, estoy bien.”

Las palomitas de maíz y las bebidas se colocaron en una mesa pequeña.

La expresión de Hee-won diciendo que todo estaba bien mostraba lo contrario.

Miré a Min-wook y Mi-ran, que parecían estar demasiado separados, a pesar de que estaban sentados uno al lado del otro. Se sentaron con distancia entre ambos mientras susurraban algo que no podía escuchar.

“¿Debo pedir que traigan algunos cojines más por si te sientes incómoda?”

“No. Está bien.”

Su ‘Está bien’ salió como un disco rayado.

Hee-won estaba repitiendo conscientemente con su boca como si todo se volvería realmente bien si ella seguía diciéndolo en voz alta.

La película ni siquiera ha comenzado todavía, pero ya se sentía  cansada.

Se reclinó en la silla blanda y trató de cerrar los ojos, pero Min-wook de repente se acercó y la miró con palomitas de maíz frente a él.

“Hee-won, ¿quieres que te las cambie a queso?”

En medio de una atmósfera tan sutil, que parecía que debía decir ‘no, gracias’ ella no respondió que todo estaba bien de inmediato, mientras que la frente de Doo-joon estaba ligeramente distorsionada.

Min-wook, que conocía las preferencias de Hee-won, continuó haciendo preguntas.

“Eso es fresa. ¿Quieres que lo cambie por algo más, como jugo de mango? No te gustan las fresas”.

El corazón de Hee-won estaba enviando una señal que nunca debió existir.

Aunque sabía que era una emoción que tenía que borrar tanto por Mi-ran como por ella, las pequeñas acciones de Min-wook como esta siempre le estremecían el corazón.

Para ella, la bondad era como un cupón de tiempo limitado.

La amabilidad de su papá, que se le brindaba solo unas pocas horas una o dos veces a la semana, siempre la dejaban ansiosa y agotada por la larga espera y el poco tiempo a su lado.

La amabilidad de Min-wook y su madre Eun-hye fue como un regalo inesperado.

No había límite de tiempo ni espera por la amabilidad que podía disfrutar al máximo con solo ir a la casa de su vecino, que estaba a menos de 5 minutos a pie.

 

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