Capitulo 35 ASDLD
Sin embargo, Rubica era diferente. ‘¡Oh Dios, un hada tan hermosa!’ Al instante quedó fascinada por la belleza escondida dentro […]
Sin embargo, Rubica era diferente. ‘¡Oh Dios, un hada tan hermosa!’ Al instante quedó fascinada por la belleza escondida dentro […]
¡Han llegado el duque y la duquesa Claymore recién casados! Entonces el carruaje se detuvo cuando habían llegado al palacio.
No mucho después de empezar a trabajar en la abadía, a menudo terminaba llorando. Lo que la hizo llorar no
Andre bendijo al duque y a la duquesa Claymore hasta el final y los despidió cuando salieron de la abadía.
Por una fracción de segundo, Edgar se preguntó si se suponía que debía cruzar los dedos. Sin embargo, a diferencia
Hasta ahora, el Príncipe Heredero ha soportado la presión de los ancianos del Imperio, incluso sin una supuesta prometida. Más
¿Qué, qué es? ¿Estoy en peligro de volver a morir? …No importa cómo lo mirara, parecía que ese era el caso.
Pasó el corto tiempo de la puesta de sol y la oscuridad comenzó a caer, pero Edgar no vino. A
¿Estaba equivocado? ¿Debería haberle dado un beso? -¡Eres sucio! Entonces, una voz de mujer lo abofeteó. -¡No puedes hacerlo aunque
El sol casi se había ido ahora cuando dos lujosos carruajes de piedra de maná se deslizaron hasta detenerse frente