PRISDARK – ARC 1/CAP 16

Arco 1: Escamas herbívoras

Capitulo 16

 

A las 5 de la mañana, Fang Qing, tras haber dormitado apenas un rato en la sala de guardia, se levantó. Se lavó la cara y salió al pasillo a fumar para despejarse. A lo lejos, las nubes se iluminaban por capas, tiñéndose de rojo. Sin embargo, aquel sentimiento gélido seguía enredado en su pecho, negándose a desaparecer.

De repente, sintió una necesidad imperiosa de hablar con alguien. Con el cigarrillo en los labios, sacó el móvil y marcó un número. El teléfono sonó más de veinte veces antes de que alguien contestara. La voz era ronca, claramente de alguien que aún no despertaba: “¿Diga?”

“Hola, ¿qué haces?” Al hablar, Fang Qing se dio cuenta de que su propia voz sonaba inusualmente tierna.

Al otro lado, Jin Xiaozhe pareció quedarse atónita: “¿Para qué llamas?”

“Para nada, solo… te echaba de menos.” Hizo una pausa. “Creo que me llamaste anteayer; estaba en una escena del crimen y no pude contestar. ¿Pasaba algo?” preguntó él fingiendo indiferencia.

“Olvídalo” respondió ella.

“Ah”.

“Si no es nada, cuelgo” dijo Jin Xiaozhe.

“Jin Xiaozhe, yo…” Él recordó el informe de solicitud de traslado que guardaba en su cajón.

“No vuelvas a llamar a esta hora” dijo ella con frialdad. “Anoche trabajé hasta tarde y me dormí a las 4. Hoy tengo sesión de fotos a las 8. Tú tienes tu trabajo y yo tengo el mío.” Colgó.

Fang Qing se quedó mirando la pantalla negra un rato. Quiso soltar una maldición, pero no se atrevió. El aire de la mañana era frío, pero su corazón latía con fuerza. Jugó con el móvil con una mezcla de aburrimiento y nostalgia antes de guardárselo en el bolsillo.

En la escalera aparecieron dos figuras. Caminando entre la bruma matutina, sus expresiones eran igualmente serenas y lúcidas: eran Bo Jinyan y Jian Yao. Fang Qing les había avisado de inmediato para que vinieran.

Ƹ̴Ӂ̴Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ♥ Ƹ̴Ӂ̴Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

Frente a los tres se extendían los informes de cinco casos de desaparición:

  1. Año 2008: Tang Lianlian (24 años). Desapareció tras viajar a otros condados después de visitar la Ciudad Vieja.
  2. Año 2010: Tong Sheng (23 años). Desapareció tras viajar a otros condados después de visitar la Ciudad Vieja.
  3. Año 2012: Zhao Manman.
  4. Año 2014: Zhu Fanglin.
  5. Año 2015: Ning Qianrui.

Fang Qing explicó: “Esto es lo que he filtrado de la base de datos de personas desaparecidas. Las cinco víctimas son mujeres jóvenes y atractivas. Sus casos comparten características comunes: Primero, viajaban solas a la Ciudad Vieja. Segundo, hay testigos que las vieron comprar billetes de autobús o barco hacia otros lugares. Tercero, las investigaciones fueron llevadas por policías de distintos distritos, por lo que nunca se conectaron. Pero ahora sabemos que al menos dos tienen vínculos claros con la familia Yao. ¡Sospecho que es un caso en serie! ¡En la Ciudad Vieja se oculta un criminal perverso dedicado a secuestrar y dañar mujeres jóvenes!”

Jian Yao se mordió el labio, sintiendo una mezcla de indignación y tristeza. La expresión de Bo Jinyan se volvió solemne; sus ojos estaban fríos, pero en su interior parecía arder una pequeña llama negra: “Déjenme ver los detalles.”

Fang Qing les entregó la documentación impresa. Mientras Jian Yao leía línea por línea, la velocidad de lectura de Bo Jinyan era asombrosa; iba rodeando fragmentos con un bolígrafo. Jian Yao observó lo que él marcaba:

«Personalidad introvertida.»

«Introvertida, pocos amigos.»

«Padres fallecidos.»

«Padre muerto por enfermedad, madre residente en Hunan.»

«Situación económica modesta.»

«Dificultades económicas.»

Finalmente, rodeó las estaciones de autobús o muelles mencionados en los cinco archivos.

Bo Jinyan levantó la vista: “Todas tienen edades similares y un aspecto parecido; el gusto del criminal es muy estable. Son introvertidas, con poca vida social y experiencia vital limitada, y familias sencillas o inexistentes. Esto facilita el control del criminal y evita llamar la atención de la policía. Su baja condición económica satisface la psicología de poder del agresor. Además, el método de «desaparición» es idéntico en cada caso y el intervalo de tiempo sigue un patrón. Podemos unificar la investigación.”

“Pero…” preguntó Jian Yao, “¿por qué siempre hay testigos que las ven salir de la ciudad, desviando así la atención policial?”

Bo Jinyan y Fang Qing intercambiaron una mirada significativa.

Ƹ̴Ӂ̴Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ♥ Ƹ̴Ӂ̴Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

El muelle de Canglang, al oeste de la Ciudad Vieja, es tanto un punto turístico como un muelle de pasajeros real. Al estar cerca de la temporada alta, estaba abarrotado. Bo Jinyan, Jian Yao y Fang Qing, con gafas de sol, observaban desde la distancia. Todo el mundo parecía tener prisa: prisa por visitar, prisa por embarcar, prisa por irse.

“Oh” comentó Bo Jinyan. “Con este nivel de aglomeración, ¿qué probabilidades creen que hay de que un testigo vea realmente el rostro de una víctima?”

Jian Yao comprendió de inmediato: ‘¿Se refiere a…?’

Fang Qing esbozó una sonrisa: “Los testigos de dos de los casos fueron los taquilleros de las cabinas. Aunque el personal ha cambiado, traer a los antiguos llevará tiempo.”

Bo Jinyan dijo enseguida: “El criminal es muy hábil eligiendo testigos. El flujo de gente en el muelle es tan grande que garantiza que, cuando la policía investigue, encontrará a alguien que «cree» haber visto algo.”

Se acercaron a la taquilla. Jian Yao se quedó observando: el taquillero no se diferenciaba en nada de cualquier otro; estaba sentado tras el cristal con gesto impaciente, sin levantar la cabeza ni una vez.

“Hagamos un experimento” propuso Bo Jinyan.

Fang Qing asintió: “Iré a buscar a una oficial de policía.”

Jian Yao, aunque adivinaba la intención, pensó: ‘¿Cuándo han desarrollado estos dos tanta complicidad? ¿Desde cuándo Bo Jinyan se lleva tan bien con otros hombres? ¿Será que el matrimonio ha cambiado su aura y ahora atrae a los tipos rudos de criminalística?’

“Hola, un billete para el condado de Zhou.”

“20 yuanes.”

“Tenga… ¡ay!”

Al oír el grito, el taquillero levantó la vista. Solo vio a una chica con una camiseta azul claro, sombrero y gafas de sol, con la cabeza baja, agachada recogiendo dinero del suelo. En su bolso rojo colgaba una pequeña campana de latón que tintineaba suavemente. El taquillero volvió a bajar la cabeza.

La chica tomó el billete y subió al barco. Había mucha gente, pero ella llegó temprano y se sentó cerca de la proa. Se quedó mirando por la borda todo el tiempo. El capitán del barco, tras el cristal, solo veía su silueta, pero su presencia era innegable. Al llegar al condado de Zhou, la chica se bajó el sombrero, desembarcó sin quitarse las gafas y preguntó a un marinero por la dirección de un hotel, con el tintineo de su campana resonando.

Una hora después.

Toc, toc, toc.

Alguien golpeó el cristal de la taquilla. El taquillero levantó la vista y vio una placa policial frente a él, sostenida por un Fang Qing muy serio.

“¿Ha pasado esta chica por aquí?” preguntó Fang Qing.

La foto mostraba a una chica con camiseta azul claro, bolso rojo y una campana de latón. Delgada y de pelo largo.

El taquillero lo pensó: “¡Sí, sí! Pasó hace poco, compró un billete para el condado de Zhou.”

“¿Está seguro? ¿Le vio la cara?”

“¡Seguro, era ella!”

En el barco, Fang Qing mostró la foto al marinero. Este respondió convencido: “¡Sí! ¡Iba sentada allí mismo! ¡Era bastante guapa!”

“¿Está seguro de que era ella?”

“¡Sí, sin duda!”

Ƹ̴Ӂ̴Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ♥ Ƹ̴Ӂ̴Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

Por la tarde, los tres y la oficial que los ayudó estaban en un pequeño local del muelle comiendo fideos. La oficial ya se había quitado la ropa de Jian Yao. El descubrimiento no era alegre, sino frustrante.

“No podemos culpar a estos «testigos»” dijo Bo Jinyan. “La gente común recuerda a los extraños a través de rasgos y detalles clave: la ropa de Jian Yao, el bolso, el accesorio distintivo. En los archivos de las desaparecidas, los testigos describieron con precisión prendas o adornos. Además, en casos criminales graves, la gente siente una fuerte necesidad de ser útil; esa tendencia psicológica les hace creer que recuerdos originalmente borrosos son nítidos. Cuanto más lo piensan, más se convencen.”

“Tampoco podemos culpar a los policías de entonces” añadió Jian Yao. “Al ser casos en diferentes lugares y tiempos, sin conectarlos, no se podía ver el patrón. El criminal es tan meticuloso que era casi imposible detectar el engaño.”

 

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