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Capítulo 55: “¿No puedes ver que estoy muy contento?”

 

Dos farolas iluminaban el aparcamiento, varias polillas diminutas zumbaban y chocaban constantemente contra el cristal, y tenue sonido de <¡clang!> añadía un toque de inquietante a la densa noche.

Jiang Se estaba sentada en el coche, hojeando rápidamente su álbum de fotos de WeChat.

Tras un largo tiempo de búsqueda, no encontró ni una sola foto de esa persona de adolescente, todas las fotos que había publicado en redes sociales eran fotos profesionales tomadas en los últimos dos o tres años.

En las fotos, el hombre tenía rasgos atractivos y un porte afable y elegante, como un jade pulido y refinado.

En la foto más antigua, vestía un traje beige, estaba sentado en una silla de estilo imperial y sonreía mientras daba una entrevista. A primera vista, parecía un joven elegante salido de familia de eruditos.

Todos en la familia Fu poseían un aire así, tan refinados que parecían eruditos absortos en los estudios.

El propio anciano Fu era un amante de la caligrafía y su hijo mayor y su nieto continuaron con esta tradición. Jiang Se recordaba haber visto la caligrafía de Fu Jun colgada en la sala de caligrafía cuando recién empezó a estudiar en Bode.

Jiang Se se saltó un grado al principio de sus estudios, entrando a la secundaria a los once años.

Fu Jun era cuatro años mayor que ella, en ese momento, ella cursaba el primer año de Bachillerato en la preparatoria Bode y también ese año estaba en la misma clase junto con Fu Yun, quien acababa de ser traído de vuelta por el anciano Maestro Fu.

Fu Yun tenía dieciséis años ese año.

Las instalaciones de secundaria y la sección de Bachillerato de Bode estaban en edificios diferentes, por lo que Jiang Se rara vez se encontraba con Fu Yun o Fu Jun en el campus y se cruzaban solo ocasionalmente en los banquetes familiares organizados por cada familia.

Sin mencionar que, en los círculos juveniles, los chicos solían tener sus propios círculos y las chicas los suyos.

A Cen Li no le gustaba juntarse con Fu Jun ni con Fu Yun y cuando llevaba a Jiang Se a divertirse, tampoco se encontraba con los miembros de la familia Fu.

Las interacciones de Jiang Se con ellos siempre se debían al compromiso matrimonial.

La foto en la punta de sus dedos era una que Fu Yun había tomado en el estudio de la familia Fu. Jiang Se miró fijamente el rostro familiar en la pantalla con los ojos cerrados, y recordó con atención cómo era Fu Yun en su adolescencia.

Recuerdos de hacía más de una década, de una persona a la que nunca le había prestado mucha atención; capturar rastros de Fu Yun como si fuera un grano de arena en el mar no era una tarea fácil.

Jiang Se, sin embargo, no estaba ansiosa, había pasado tanto tiempo y sin importar en qué situación estuviera, podía mantener la calma.

Durante esos tres años de secundaria, ella y Fu Yun debieron haber tenido algún tipo de interacción.

Pensó en los lugares a los que ambos habrían visitado al mismo tiempo…

Imágenes borrosas se formaron gradualmente en la mente de Jiang Se.

La brisa de pleno verano soplaba suavemente, el canto de las cigarras resonaba intermitentemente entre los densos árboles de alcanfor, llevándolas hacia el pequeño auditorio.

En el pequeño auditorio, siempre tenuemente iluminado, ella caminaba por el pasillo con su atuendo formal, charlando y riendo con Guo Qian, cediendo espacio a los estudiantes de tercer año para que se tomaran fotos de graduación.

En ese momento, un joven delgado empujó la puerta y caminó hacia su lado del pasillo.

El pasillo era largo y estrecho, y al pasar junto a él, Jiang Se sintió un dolor repentino en el cuero cabelludo, como si le hubieran pinchado con una aguja. Se dio la vuelta, solo para ver al joven sosteniendo su teléfono celular, revelando solo la mitad de su atractivo perfil.

El joven no detuvo su marcha, aparentemente ajeno a todo, con los mechones de su cabello rotos enganchados en el botón de su pecho.

Ese día, durante las fotos de graduación, muchos estudiantes llevaron sus teléfonos al pequeño auditorio, pero Jiang Se no prestó atención, pero al apartar la mirada, un destello de luz blanca pasó por su visión periférica.

Aunque solo se veía su perfil, Jiang Se supo que el joven era Fu Yun.

‘Además del día de las fotos de graduación, ¿qué otras interacciones habían tenido?’

La primera vez que ella y Fu Yun salieron a cenar después de su compromiso, mencionaron la Escuela Secundaria Bode.

‘¿Qué había dicho Fu Yun? Dijo que la había visto bailar.’

Bailar…

Bajo sus finos párpados, sus pupilas se movían rápidamente.

Jiang Se repasó las escenas en su memoria, fotograma a fotograma, deteniéndose en un atardecer otoñal.

Debió de haber llovido ese día, el aire estaba húmedo e impregnado de un aroma a tierra fresca. Ella salió por la puerta trasera del estudio de danza, vestida con un traje de ballet y una chaqueta ligera y bajo el árbol de albizzia, había una figura de pie.

Esa persona llevaba un conjunto deportivo de Bode y auriculares, y parecía estar escuchando música.

Él bajó la cabeza, escuchando con mucha atención, sin embargo, cuando sonó su teléfono, él giró la mirada hacia ella.

El rostro del chico estaba oculto por las gruesas ramas, y Jiang Se no pudo ver el rostro de esa persona, solo vislumbró fugazmente sus ojos, que parecían fundirse con las sombrías sombras de los árboles.

‘Esa persona… ¿era Fu Yun?’

 

***

 

La brisa nocturna de principios de primavera rozaba la ventanilla del coche.

Cuando volvió a abrir los ojos, la pantalla de su teléfono ya estaba apagado, Jiang Se abrió una aplicación y comenzó a modificar lentamente la foto de Fu Yun, siguiendo su memoria.

El rostro del joven en la pantalla se fue adelgazando gradualmente, su semblante cálido y acogedor como de jade se fue desvaneciendo gradualmente, adquiriendo un aire de juventud y melancolía.

Jiang Se contempló la foto un buen rato antes de enviársela a Zheng Huan: [‘Haz que tu gente en el condado de Bai pregunte a los empleados de la fábrica de cerveza o a los residentes cercanos sobre el joven de la foto. ¿Estuvo en el condado de Bai hace quince años?’]

Nunca había sido un secreto en Beicheng que Fu Yun era el hijo ilegítimo del Viejo Maestro Fu.

Trece años atrás, cuando el Viejo Maestro Fu trajo a Fu Yun a casa, ya había declarado públicamente que el niño era un error de una de sus borracheras.

Ese error resultó ser, en resumen, una historia muy trillada.

Un apuesto hombre de negocios que ama la caridad y una estudiante universitaria que lo admiraba pasaron una noche loca en un banquete benéfico en cierta universidad. La niña quedó embarazada y murió poco después de dar a luz, el niño fue criado por los familiares de la estudiante hasta los dieciséis años y luego fue recuperado por el empresario.

Y en ese momento, el único hijo del empresario murió.

La veracidad de la historia era imposible de verificar, pero si Fu Yun era realmente esa persona, entonces el anciano patriarca de la familia Fu contó una mentira al público.

Afirmó que Fu Yun creció en Suzhou desde pequeño y la universidad de la que hablaba en la historia era una universidad de Suzhou, a la que el anciano había donado un edificio de enseñanza y una biblioteca.

La estudiante era de Suzhou, de carácter noble, sus padres eran personas muy cultas, y Fu Yun creció en una familia de poetas y etiqueta.

Esta historia inicialmente causó muchas risas en Beicheng, la gente se preguntaba cómo una joven de carácter tan noble se ofrecería a compartir la cama con un anciano borracho.

La veracidad de esa historia, naturalmente, no le importó a nadie, solo se comentaba un poco durante las charlas después de la comida como fuente de diversión. Con el tiempo, esa historia sobre el glamoroso escarceo amoroso del anciano cayó en el olvido.

Nadie se molestó en averiguar el antiguo nombre de Fu Yun, a qué escuela había ido ni a qué se dedicaba su familia materna.

Los únicos que lo sabían eran el anciano señor Fu y Fu Jun (nieto), el hombre a quien consideraba su sucesor.

Jiang Se dejó el teléfono en la consola central, se frotó la frente y arrancó el coche para recoger a Zhang Yue.

Cuando ambas llegaron al Templo de Hanshan desde la base de la montaña, el cielo aún no se había aclarado y era la hora más oscura antes del amanecer.

La niebla nocturna se espesó, la luz se desvaneció, el mundo entero parecía una hoja de papel de arroz manchada de tinta, con trazos profundos y superficiales que fluían sobre ella y las sombras desoladas de los árboles eran quizás el trazo de tinta más grueso.

Zhang Yue miró las sombras de los árboles azotadas por el viento y dijo: “Si alguien no hubiera venido conmigo, definitivamente no me habría atrevido a venir aquí a ver el amanecer.”

Jiang Se la miró de reojo y preguntó: “¿Te da miedo la oscuridad?”

Zhang Yue asintió. “Sí, le tengo miedo, también me da miedo estar sola en la oscuridad.”

“A mí, antes me daban miedo esos callejones oscuros, pero después de recorrerlos sola muchas veces con una navaja plegable y una linterna, ya no tengo miedo.” – Jiang Se se dio una palmadita en el bolsillo del abrigo con la mano enguantada y dijo. – “Siempre tengo una navaja aquí.”

Zhang Yue preguntó con curiosidad: “¿Puedo ver la navaja?”

Jiang Se le entregó la navaja a Zhang Yue. – “El pestillo está en el mango, ten cuidado, o podrías lastimarte con la hoja de la navaja.”

La navaja plegable estaba hecha a medida, medía solo un poco más de la mitad de la palma de su mano y era increíblemente afilada.

Zhang Yue acarició repetidamente la hoja de un lado a otro mientras oía a Jiang Se preguntarle: “Aún te asustan las sombras de los árboles en la base de la montaña si sostienes esta navaja?”

Sosteniendo la navaja, reunió valor y miró hacia abajo de la montaña, después de un momento, sonrió suavemente y dijo: “Parece… que ya no tengo tanto miedo.”

Jiang Se sonrió y dijo: “Cuando salga el sol, las sombras de los árboles en las montañas solo te harán sentir una energía vibrante, no miedo.”

Mientras hablaban, el brillante sol rojo del amanecer ya había rasgado el manto de la noche, revelando un rayo de luz dorada en la ladera de la montaña lejana.

Miraron hacia el este, observando en silencio cómo la luz de la mañana llenaba lentamente el cielo y la tierra, la espesa niebla se disipaba, y las montañas, que habían estado dormidas toda la noche, se asemejaban a una bella durmiente que, al quitarse el velo, les revelaba generosamente su rostro lleno de vitalidad.

Después de un tiempo indeterminado, Zhang Yue dijo de repente: “Señorita Jiang, le devolveré la casa en unos días.”

Jiang Se la miró, asintió y dijo: “De acuerdo.”

“Todavía tengo algunos ahorros que he acumulado a lo largo de los años…” (Zhang Yue)

“Eso es dinero que ganaste, no tienes que dármelo.” – Jiang Se negó con la cabeza. – “Puedes vivir en la casa por ahora, puedes mudarte cuando decida qué hacer con ella.”

Tras hablar de la casa, Jiang Se le preguntó de nuevo: “Estoy investigando el pasado de Zhao Zhicheng, me refiero a su vida antes de aparecer en Rongcheng, ¿quieres saber sobre su pasado?”

Zhang Yue guardó silencio un momento y luego dijo: “No, para mí siempre será Ah’Cheng.”

Como si temiera que Jiang Se la malinterpretara, hizo una pausa antes de añadir: “Sé que él no era buena persona, como usted dijo, por muy hermoso que sea el amor, no puede usarse para embellecer un crimen, lo que le hizo no merece ser perdonado.”

“Tienes razón, no estoy dispuesta a perdonarlo.” – Jiang Se sonrió levemente y cambió de tema. – “Cuando Zhao Zhicheng dejó Jiangcheng, te dijo que dijeras que no lo conocías sin importar quién se te acercara. ¿Recuerdas el tono de su voz al decir eso?”

“¿El tono?” – Zhang Yue hizo una pausa por unos segundos y luego preguntó con incertidumbre. – “No estaba de buen humor en ese momento, entré en pánico incluso antes de que terminara de hablar. Pensándolo bien, creo que debía estar un poco asustado.”

“¿Asustado?”

“Bueno, él me enseñó repetidamente a tomar el autobús a Tongcheng con dinero en efectivo, y también me advirtió repetidamente que no le dijera a nadie que iba a Tongcheng y parecía tener mucho miedo de que alguien me encontrara.” – Zhang Yue dijo eso y miró a Jiang Se. – “Señorita Jiang, cuando apareció en la tienda de cheongsam, me pregunté si sería usted la persona a la que Ah’Cheng le tenía miedo.”

“No me tenía miedo a mí, sino a la persona que lo ayudó a matar en aquel entonces.” –  Jiang Se miró de reojo la navaja en la mano de Zhang Yue. – “¿Te atreves a usar esa navaja? Si lo haces, te la dejo, tengo otra en casa.”

Zhang Yue no esperaba que le diera esa navaja, e instintivamente miró la navaja que tenía en la mano.

Era una navaja muy afilada.

Ella levantó la cabeza y miró a Jiang Se y sonriendo dijo: “Claro que me atrevo. Aunque las tijeras que se usan para hacer cheongsam son bastante afiladas, no son tan buenas como esta navaja.”

Jiang Se asintió ligeramente. – “Dame la navaja.”

Llevaba los guantes de terciopelo que Yu Shiying le había comprado, con la suave tela de las yemas de los dedos, limpió las marcas que había dejado en la navaja. Jiang Se le devolvió la navaja a Zhang Yue, diciendo: “De ahora en adelante, es tuya.”

 

***

 

Después de llevar a Zhang Yue de regreso, aún no eran las nueve.

El vuelo de Lu Huaiyan a Hongcheng salía a las diez; últimamente, sin importar a dónde vaya, se daba el tiempo de avisarle y dado que aún no le había enviado ningún mensaje, probablemente aún no había llegado al aeropuerto.

Jiang Se miró el teléfono, giró el volante y condujo hacia el aeropuerto.

Ya eran las 9:30 cuando llegó al aeropuerto y Lu Huaiyan le había enviado un mensaje diez minutos antes diciéndole que estaba en espera en el aeropuerto.

Jiang Se sacó su teléfono y lo llamó: “¿Ya subiste al avión?” ¿Sigue en la sala VIP?”

Al otro lado de la línea, el hombre aminoró el paso mientras empujaba su maleta.

El ruido de fondo de ella coincidía con el suyo.

Sus ojos parpadearon: “¿Estás en el aeropuerto?”

“Sí.” (Jiang Se)

“¿Dónde estás?” – Los labios de Lu Huaiyan se curvaron en una sonrisa. – “Iré a buscarte.”

Le entregó la maleta al asistente que estaba a su lado y salió rápidamente de la sala VIP; su mirada recorrió la multitud y al instante vio a la chica de pie frente a la pantalla LCD.

“Mira hacia atrás, estoy detrás de ti.” – Dijo con una sonrisa mientras se acercaba a ella. – “Señorita, ¿ha venido hasta aquí para despedirme en el aeropuerto?”

La voz profunda y sonriente del hombre salió simultáneamente de su teléfono y de detrás de ella.

Jiang Se se dio la vuelta, colgó el teléfono y le dijo: “Olvidé tomar una foto del amanecer para ti.”

“¿Así que has venido a despedirme?” – Dijo Lu Huaiyan, guardó el teléfono en el bolsillo y dio un paso adelante para tomarle la mano. – “¿Sabes cómo me sentí cuando recibí tu llamada?”

“¿Qué sentiste?” (Jiang Se)

Le apretó los dedos y la miró. – “Casi pensé que hoy salía el sol por el oeste.”

“…” (Jiang Se)

Después de caminar unos pasos, Lu Huaiyan volvió a preguntar: “No tocaste el pan del apartamento. ¿Aún no desayunaste?”

“Sí, lo olvidé.” (Jiang Se)

Ayer le había pedido al chef del Junyue que preparara ese pan y se lo enviara, con varios sabores para que ella eligiera, porque le preocupaba que ella subiera la montaña con el estómago vacío.

Y, sin embargo, esa chica se había olvidado por completo de ello, y lo dice con tanta desfachatez.

Lu Huaiyan la miró con una mezcla de enfado y diversión y dijo: “¿Tanto te gusta ver el amanecer, que incluso olvidaste desayunar?

Él la llevó hacia la zona de comidas, Jiang Se le soltó la mano que le apretaba con fuerza y dijo: “Lu Huaiyan, si no subes al avión, perderás el vuelo.”

“No tengo prisa, ¿por qué tienes prisa?” – Él le sujetó la mano con fuerza y la miró de reojo. – “¿No puedes ver que estoy muy contento? Si pierdo el vuelo, lo perderé, simplemente lo reprogramo. Ahora, nada es más importante que acompañar a nuestra joven señorita a desayunar.”

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