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LIBERAME – 4.10

23 agosto, 2023

Episodio 4.10

 

Sacó de su bolsillo algo del tamaño de un puño. Tenía cola larga y sobresaliente, pelaje manchado de sangre y ojos negros desenfocados. Era el cadáver de un ratón. Había un fuerte olor a sangre.

“A los gatos les encantan los ratones, así que los atrapé.” (Hans)

Recién ahora pude visualizar que la mano de Hans también está cubierta de sangre. Mirando la condición de los ratones, parecía que no era su sangre.

“¿No puede comer porque está durmiendo?” (Hans)

“Así es.”

Con una expresión melancólica, Hans observó atentamente al gato y colocó con cuidado los cadáveres de los ratones en un cuenco.

Con seguridad, tan pronto como terminó la comida, probablemente los persiguió, pues había más de uno o dos ratones merodeando.

“Hannah te encontró.”

“Ah, ¿qué?” (Hans)

Aparte de la desesperada búsqueda de Hannah por Hans, a Hans no parecía importarle si Hannah lo encontraba o no. De hecho, todos su atención estaba enfocada en el gato y los ratones, así que dudé si estaba prestándome atención.

“Oh, te levantaste.” (Hans)

Hans, que estaba golpeando la cara del gato con la cola del ratón, estaba encantado. El hombre (Dios) parecía estar conforme con lo que Hans estaba haciendo en lugar de pensar en la idea de destrozar la cabeza a Hans.

El gato bostezó fingiendo despertarse de un profundo sueño. Hans trató de introducir forzadamente el ratón en la boca abierta del gato que bostezaba. El gato asustado cerró la boca y arañó a Hans. Pero a Hans no le importó y siguió intentando darle el ratón al gato.

“¿Por qué no estás comiendo?” (Hans)

Después de arañar a Hans varias veces, el gato maulló agudamente y se escapó con premura. En ese momento atrapé a Hans que estaba a punto de seguirlo.

“¿Estás bien?”

“¿Eh? ¡Eh!” (Hans)

Era una cara que no entendía en absoluto porqué le estaba preguntando si estaba bien. Hans respondió secamente, manteniendo los ojos fijos en el gato.

“No duele.” (Hans)

No solo el dorso de su mano, sino también su mejilla quedaron con marcas de arañazos. Mientras miraba la larga línea al rojo vivo, Hans apartó los ojos del gato y se giró hacia mí.

“¿Está enfermo?” (Hans)

“Tú estás sangrando.”

Pasé mi dedo por la larga línea roja. Hans saltó con mi toque.

“Estás fría.” (Hans)

Hacía frío porque tenía las manos enguantadas. Dijo que hacía frío, pero se mantuvo tranquilo sin evitar mi mano.

“¿No debería ir a tomar algún medicamento?”

“Si me duele, Hannah me curará.”

Diciendo eso, Hans volvió a pasar su mano por el lugar que había tocado. Lo miré en silencio y luego abrí la boca.

“Hans.”

“¿Eh?” (Hans)

“¿Quieres que sea un cazador como tú?”

“Sí.” (Hans)

“¿Por qué?”

“Es divertido. Es divertido estar contigo.” (Hans) – Hans respondió sin pensarlo profundamente.

“Hubiera sido más divertido si no hubieras dejado el orfanato… ¿Por qué te fuiste entonces?” (Hans)

Había un dejo de resentimiento en su voz. Por un momento, me faltaba el aire. Es como volver a esos días cuando estaba en el orfanato. Los recuerdos del tiempo que había olvidado y quería olvidar afloraron a la superficie.

“No me iré ahora.”

“¿En serio?” (Hans)

“No tengo otro lugar adónde ir.”

“Me alegro.” (Hans)

Hans me abrazó con fuerza.

Si el silencioso gato no hubiera venido y arañado de nuevo a Hans, me habría estado abrazando por mucho tiempo. El gato maulló en voz alta cuando Hans no se movió incluso después de rascarle la espalda.

Sólo entonces Hans me soltó. Y empezó a caminar por la habitación con determinación, dirigiendo su atención al gato que había olvidado por un tiempo.

Hans, que estaba tratando de alimentar al gato con el cadáver del ratón, y el gato, que evadió firmemente la persecución, volvieron a llenar la habitación.

“¿Viniste a darle de comer al gato?”

“Sí. Busqué mucho.” (Hans)

Habiendo dicho eso, Hans abruptamente extendió su mano ensangrentada.

“Siguieron corriendo hacia la esquina, así que los perseguí hasta que dejaron de moverse. Las ratas son pequeñas y parecen molestas porque se balancean.”

Había un hedor repugnante comparable a poner un monstruo frente a mi nariz. No era sólo el olor a sangre. Giré suavemente la cabeza y lo insté a retirarse.

“Creo que es bastante tarde. Creo que necesito irme a dormir pronto para poder levantarme mañana, así que ¿por qué no regresas?”

“Ah, cierto. Debes dormir.” (Hans)

Como si se diera cuenta tardíamente de que era tarde en la noche, Hans asintió.

Hans miró al gato escondido en la esquina como si lo sintiera, pero esta vez salió de la habitación por la puerta en lugar de por la ventana. Tan pronto como Hans se fue, el hombre que no se había comido el ratón frunció el ceño y dijo que había sido la peor experiencia de su vida.

Por un momento, pensé que haría que Hans se pareciera al cadáver de los ratones, así que acaricié suavemente la cabeza del hombre. El hombre que se sintió mejor y sin olvidarlo curó inmediatamente mi pie. Gracias a eso, estaba en un estado mucho más ligero y me acosté en la cama.

Cayó la oscuridad.

Habitualmente me acurrucaba y cerraba los ojos. Pero en esta oportunidad cuando cerré los ojos para irme a dormir, parecía que los cuerpos que Hans había dejado atrás estaban acurrucados en la esquina, mirándome.

<“!Quick, Quick, Quick!”>

Me tapé los oídos, sintiendo la ilusión de escuchar un llanto intermitente. Me sentí como si estuviera de vuelta a los días en los que estaba en el orfanato. Y a la mañana siguiente, el cadáver del gato fue encontrado frente a la puerta.

“¡Riel! ¿Qué estás haciendo ahí?” (Hannah)

Me arrodillé y miré al gato negro, que ya no respiraba. Me di cuenta sin siquiera comprobarlo de que su corazón no latía.

“¿Quién haría esto…?”

Mientras miraba fijamente al gato, Hannah, que se acercó a mí, se sorprendió y se quedó sin habla… Valió la pena. Todas las uñas de los pies habían sido arrancadas.

No era un espectáculo digno de ver.

Recogí con cuidado al cuerpo del gato inmóvil y bajé las escaleras. Tal vez porque vio mi expresión severa, Hannah no me siguió.

Cuando le mostré el gato al posadero, me dijo que hoy no tendría suerte y que lo tiraría rápidamente. Cuando le entregué el cadáver y le pregunté si había oído llorar al gato, inmediatamente negó con la cabeza.

Dijo que ni siquiera había escuchado el llanto de un ratón, y mucho menos el llanto de un gato.

Después de deshacerme del cuerpo, salí.

El aire frío de la mañana llenó mis pulmones.

Me cepillé el cabello bruscamente, viendo a la gente despertarse y ocupada por la mañana. Incluso con los guantes puestos, parecía que la frescura del cadáver aún permanecía en la palma de mi mano.

“Es como un maldito demonio.”

“¿Es eso lo que significaba para tí?” (Dios)

Como si hubiera estado a mi lado desde el principio, el hombre dijo con una voz mezclada con risa. Yo no estaba de humor para reírme en absoluto, así que susurré para que solo el hombre pudiera escuchar.

“¿Quién lo mató?”

“Hmmm… ¿Quién lo mató?” (Dios)

“No estoy bromeando.”

“Yo tampoco estoy bromeando.” (Dios)

Tan pronto como miré al hombre, nuestros ojos se encontraron. Me miraba con la misma mirada, con solo la comisura de la boca levantada.

“Podrías haberlo detenido. ¿Por qué tuvo que sufrir?”

“Era solo un gato normal.” (Dios)

“…”

“¿Qué puede hacer un gato indefenso? Y había algo más que querías preguntar.” (Dios)

Como si hubiera leído claramente mi mente, el hombre continuó rápidamente.

“No había veneno en la comida que me diste. Tampoco pastillas para dormir.” (Dios)

“Eso significa que ¿dormí profundamente sin conocer el mundo mientras alguien entraba en mi habitación, mataba al gato e incluso le arrancaba las garras?”

“Podría ser posible para los cazadores de monstruos que son buenos para ocultar su presencia.” (Dios)

Me mordí los labios suavemente. – ‘No había forma de que un completo extraño matara al gato. No pude cometer una cosa tan terrible porque de repente tuve sonambulismo… Fue una acción muy impulsiva.’

Era poco probable que los tres hicieran tal cosa, por al final el culpable era uno de los tres.

“¿Quién fue exactamente?” (Shriel)

“Matar al gato fue una advertencia. Una advertencia de que, si haces algo inútil, te harán lo mismo que al gato.” (Dios)

“No es que le arrancaran las uñas de los pies por nada.”

“Ya sabes quién lo hizo. ¿Si te lo digo significaría algo? (Dios)

Atrapada entre ellos, les provoque al contenido de sus corazones. Retrocedí, pensando que estaría bien ya que no nos volveríamos a ver mañana.

De repente, me vino a la mente una larga línea roja. Una larga línea que recorría la mejilla y el dorso de la mano de Hans.

“… Así es, no tiene sentido en absoluto.”

Todos ellos son una pandilla, pero no cambia nada solo porque estaba convencida de mi suposición. Solo tenía que pensar en cómo deshacerme de ellos lo antes posible.

“Parece que tu respiración se está volviendo cada vez más pesada…” (Dios)

“… ¿Cómo lo ves? ¿Crees que pueda salir de la trampa?”

“Si tuvieras que asustarte y salir corriendo a este nivel, ni siquiera empezarías.” (Dios)

Si hubiera tenido la mentalidad de colapsar y temblar al ver el cadáver del gato, no habría llegado tan lejos.

“Si es su intención obligarme a cumplir algo, tendrían que cortarme las piernas para que no pudiera escapar, cortarme los brazos para que no pudiera hacer nada más y coserme la boca para que no pudiera hablar.”

“…” (Dios)

“Sería perfecto si les sacara los ojos como él lo hizo.”

‘Aunque sacudida, no me derrumbé. Yo fui el quien se acercó con el corazón débil y fue comido.’

Tragando una sonrisa irónica, deambulé por la posada para nada, luego volví a entrar. Cuando estaba afuera, pude sentir que la gente me miraba. Los ojos no eran amistosos. Probablemente fue porque creyeron que era un cazador de monstruos.

Pasé el tiempo ignorando las miradas irritantes, y cuando volví a entrar en la posada, Hannah, que se había sentado antes, me llamó.


Nameless: tengo trabajo que hacer, así que nos quedamos aquí por hoy.

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