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Ashtarte – 70

30 diciembre, 2022

Episodio 70.

 

No mucho después de que Isaiah regresara a Tierra Santa, llegaron invitados no deseados al Palacio de la Emperatriz. A primera vista, Era Orwen y una docena de caballeros con atuendos simples parados frente a la puerta principal del Palacio de la Emperatriz.

“Es un regalo.”- De repente, Orwen solo dijo esa palabra.

¿Cómo debería interpretar lo que incluía la palabra ‘regalo’? Ashtarte miró a su alrededor. Fue un acto que surgió del pensamiento de que el regalo del que estaba hablando estaba escondido entre esos muchos caballeros.

Fue cuando la mirada de Ashtarte pasó por encima de los caballeros, el caballero pelirrojo que estaba detrás de Orwen se acercó a Ashtarte y dijo: “Ofrezco mis saludos a la Princesa Imperial.”

“¡Saluden!”

Los que estaban detrás de él también se alinearon e inclinaron la cabeza hacia ella. Ashtarte se alejó uno o dos pasos de ellos para salir de esta situación tan abrumadora. Afortunadamente, no se acercaron más a medida que ella se alejaba, así que dejó escapar un suspiro de alivio.

“¿Te gusta el regalo?” – Murmuró Orwen y Ashtarte volvió a mirar a su alrededor.

No importa cuánto miró a su alrededor, no había nada que pareciera un regalo, por lo que Ashtarte inclinó la cabeza. Entonces, por casualidad, el caballero pelirrojo que le habló le llamó la atención.

‘Esta persona es…’

Pensó que era una cara que había visto en alguna parte, ‘¡Es Alec quien vino a verme la última vez!’ – Detrás de él estaba Lucas que había estado con él. No solo eso, sino que también estaban a algunas personas que vio cuando visitó con Loena el Centro de Entrenamiento de la 5ta Orden de Caballeros para ver a Ashton, el líder de la 5ta Orden.

Ashtarte endureció su rostro, preguntándose qué tipo de alboroto era este.

“¿Qué es esto…? ¿Cuál es el regalo?”

Los confundidos ojos de Ashtarte vagaron como un cordero perdido antes de encontrarse con Alec.

Alec solo le dio una brillante sonrisa. No parecía tener ninguna intención de responder cuál era el regalo.

‘¿Cómo voy a saber si solo sonríe…’

De repente, Ashtarte recordó lo que dijo Alec sobre los ‘caballeros directos’ cuando él y Lucas visitaron el Palacio de la Emperatriz.

‘De ninguna manera…’

Rápidamente volvió la cabeza hacia Lucas, la otra persona que estuvo allí ese día porque pensó que su razonamiento podía estar equivocado.

‘¿No es cierto lo que estoy pensando? ¿Verdad?’

Ante la mirada que preguntaba, Lucas hizo una mueca sin expresión, se inclinó y enderezó la espalda, y se disculpó una y otra vez.

Cada año, Ashtarte quería recibir como regalo las deslumbrantes luces artificiales que iluminan el cielo para otra persona.

Ashtarte desvió su mirada hacia Ashton, que esta vez estaba de pie junto a ella. Él Inclinó la cabeza y no dijo nada.

“Esta es una orden de caballeros directa para ti.” (Orwen)

“A partir de hoy, bajo las órdenes de Su Majestad el Emperador, la 5ta Orden de Caballeros se ha convertido en una Orden de Caballeros directamente bajo el mando de Su Alteza la Princesa Ashtarte.” (Alec)

Orwen descubrió la verdad y Alec reforzó sus palabras. Tan pronto como terminó, Ashtarte abrió la boca.

‘Caballeros directos.’ – Al final, como Alec quería… Ellos se convirtieron en la fortaleza que protegería a Ashtarte.

Después de que Ashtarte permaneció en silencio durante mucho tiempo, Orwen pareció pensar que no le gustaba el regalo.

“¿No te gusta? Entonces, ¿qué quieres tener? Dime.” – Orwen dijo con la cara de un Emperador generoso.

“… No hay ningún regalo que me gustaría recibir de Su Majestad, el Emperador.”

De hecho, durante mucho tiempo Ashtarte deseo tener algo* para su cumpleaños. Pero en realidad ahora no quería obtenerlo de Orwen. No tenía intención de recibir nada. Todo lo que le dé solo sería una carga.

(N/T: Imagino que los juegos artificiales…)

“No voy a salir del Palacio de la Emperatriz, así que le dije a Su Majestad que no se preocupara por eso. Lo dejé claro.”

“Si. Lo hiciste. Es por eso por lo que vine hasta aquí.” – Orwen se encogió de hombros.

‘¿Qué quiere decir con eso?’ – Me sorprendió ver su rostro. Al menos Miragen y Noah no se han vuelto a presentar desde entonces. No sé si están reflexionando o no, pero me siento a gusto. No sé cuántas veces últimamente he pensado que era bueno que no vinieran con un gran corazón a hablar conmigo. Eran días tranquilos y felices.

Pero le molestó un poco ver que Orwen no mostraba ningún respeto por sus deseos.

“Su Majestad, ¿por qué está tratando de ser amable conmigo ahora?”

‘Pensó que le gustarías más que nadie si ella no estuviera frente a él. Pero ¿Por qué sigue tratando de acercarse?’

“¿Esto no es bueno para ti? ¿No te agrada el regalo que acabo de darte?” (Orwen)

Al ver a Orwen con una expresión genuinamente incomprensible en su rostro, Ashtarte dejó escapar un grito ahogado como si fuera ridículo.

‘Solo es un regalo. Nunca me lo dio cuando lo deseaba tanto.’

Prefiero preguntar.

Orwen miró el cabello de Ashtarte y luego chasqueó la lengua levemente. Una horquilla con la forma de un pequeño lirio de los valles estaba colocada en su cabello como el cielo nocturno. No era la horquilla que Orwen quería ver.

“¿No dijiste que no me culpabas?” (Orwen)

“No estoy resentida con Su Majestad.”

No era mentira decir que no tenía ningún resentimiento. Pero, simplemente lo odiaba. Ashtarte se rió un poco.

“No. Tus ojos no dicen eso cuando me miras ahora. No tenías esos ojos en ese entonces.” -Orwen se adelantó y se acercó al lado de Ashtarte.

Ashtarte miró el rostro a través de las sombras proyectadas frente a ella. El ceño ligeramente fruncido de su frente revelaba su incomodidad, y sus ojos verde oscuro brillaban con una luz extraña, contraria a su actitud.

“Ashtarte. ¿Fue Rebecca la razón de tu cambió tu actitud? ¿Es así?” (Orwen)

“……”

Orwen volvió a abrir la boca con una mirada de esperanza en medio de su ansiedad.

“¿Qué más te dejó Rebecca aparte de esa horquilla?” – Orwen agarró el hombro de Ashtarte y la sacudió ligeramente, diciéndole que hablara rápido.

“¿No dejó alguna palabra para mí?” (Orwen)

Su mano urgente sacudió los hombros de Ashtarte cada vez más violentamente.

“No.”

Incluso con una actitud demasiado fuerte, Ashtarte negó resueltamente con ojos llenos de anticipación.

Orwen susurró suavemente desde una distancia en que sus nariz podrían tocarse.

“Entonces, ¿Qué fue la magia que usaste? La magia que usaste cuando desapareciste frente a mí.” (Orwen)

Ashtarte se encogió de hombros. Fue Orwen quien la había visto usar magia justo en frente de sus ojos.

“¿No es esa la magia que Rebecca dejó atrás? ¡Es por eso por lo que sabías cómo usar magia antigua!” (Orwen)

Ashtarte inmediatamente levantó la cabeza para observar los cambios en las expresiones faciales de quienes la rodeaban. Ashton y Alec estaban parados relativamente cerca e incluso Loena tenía una expresión que no era muy diferente a la habitual.

Al ver que no mostraban ninguna conmoción, estaba segura de que no habían escuchado lo que Orwen acababan de decir.

“Respóndeme, Ashtarte. ¿Realmente no hay nada más? ¿Realmente no dejó nada más que esa horquilla?” (Orwen)

Le dio más fuerza a su mano. El fuerte agarre en ambos hombros fue particularmente doloroso.

(N/T: El hombre rayo cassette.)

Orwen probablemente seguiría haciendo preguntas hasta que ella respondiera que ‘sí’. Incluso si ella lo negaba y él ahora regresaba a su lugar original, le vino a la mente la idea de que podría volver a este lugar algún día después de un tiempo y hacer la misma pregunta.

‘Odio eso.’

Ashtarte, que había sido consistente en decir que no existía tal cosa, cambió de opinión. Quería mantener su pacífica vida cotidiana sin él.

“… Loena.”

“Si, Princesa. Por favor dígame.”

“¿Puedes traerme el libro que está junto a la cama en mi habitación ahora?”

Después de mucha deliberación, Ashtarte planeaba mostrarle a Orwen el diario de Rebecca que había mantenido en secreto. No era para aclarar su malentendido y llevarse bien con él. Era simplemente porque quería que se arrepintiera de las elecciones que había hecho en el pasado… Si lo leyera, al menos no vendría a este lugar tan orgulloso.

“¿Está hablando del Libro Rojo? Está bien, lo traeré de inmediato.”

“Si, gracias.”

Loena recordó el libro que había visto cuando iba y venía de la habitación de Ashtarte e inmediatamente se dio la vuelta.

No es como si Ashtarte estuviera huyendo, pero Orwen la agarró del hombro y no la soltó hasta que Loena llegó con un libro.

“Tómelo.” – Ashtarte le entregó el diario que le dio Loena. – “Y por favor devuélvalo cuando lo haya leído todo.”

Ashtarte decidió esperar a que terminara de leer el diario en caso de que no quisiera devolvérselo… Porque solo hay uno.

Tomándolo con manos temblorosas, Orwen abrió tranquilamente el diario, pasó el primer capítulo y lo leyó con indiferencia, sin cambió en sus emociones. Claro que sería un diario ordinario, hasta que llegó a un punto de inflexión.

“… ¡Ahh!”

Antes de darse cuenta, Orwen ya estaba leyendo la mitad del diario. Entonces, de repente, hizo un sonido chirriante. El comienzo de los malentendidos fue a partir de entonces. Cada vez que Orwen pasaba las páginas, mostraba una variedad de emociones.

“¡Idiota Rebecca! ¿Por qué…?”

A veces parecía enojado.

“No podría haber hecho eso… Si no hubiera hecho eso entonces…”

Y a veces parecía bastante arrepentido.

“… Rebeca.”

Incluso derramó una sola lágrima sin hacer ruido.

La tristeza de Orwen debe haber sido cierta, pero Ashtarte no se impresionó por el cambio en sus emociones. Por eso, ni siquiera pudo darle una mirada de lástima, y ni siquiera se acercó a él ni le dio palabras de consuelo. Solo se quedó quieta y observó.

Un aire pesado descendió al espacio ya rebosante de silencio.

A diferencia de Ashtarte, quien leyó cada carácter del diario muy lentamente porque cada palabra era preciosa y apreciada. Orwen se acercaba rápidamente al final de este, tal vez debido a la influencia de trabajar con su papeleo habitual.

Finalmente llegó a la última frase.

“Los amo, a mí Orwen y al bebé. Mi única estrella. Mi…” – Orwen apartó la mirada del diario que había estado mirando durante mucho tiempo. – “Ashtarte…”

Y mirando el cielo nocturno parado frente a ella, murmuró un sonido que solo yo podía escuchar.

Por fin parece haber comprendido que… Ese niño pequeño, que no se parece a él mismo… Además de ser su hija, también era hija de la mujer que amaba…

“¿Lo has leído todo?” – Ashtarte miró a Orwen, que estaba ociosamente con el libro abierto en el último capítulo, y dijo con voz chillona con ambas manos extendidas. – “Entonces devuélvamelo ahora.”

“….…”

“Es mío.”

Haciendo una seña para que lo acercara, Ashtarte extendió sus brazos, sin embargo, aunque el diario estuvo en su mano, Ashtarte no pudo sostenerlo en sus brazos porque Orwen agarró el diario y no lo soltó fácilmente.

“… ¿Hay algo que quieras?” – Orwen preguntó de repente con voz amistosa.

‘Si le mostrara lo que quería, ¿habría sido suficiente respuesta.’

“No.”

“Cualquier cosa. Lo que sea está bien…. Así que, si quieres algo, no dudes en decírmelo. Escucharé todo.” (Orwen)

Ashtarte lo miró al escuchar una voz bastante desesperada… Parecía que le daría incluso Florence si se lo pedía ahora

“Entonces, por favor, llévese a los caballeros.” (Orwen)

“Eso no es posible.” (Orwen)

Pero al contrario de lo que pensaba, Orwen se negó de inmediato. Dijo que escucharía cualquier petición.

‘Si ese no es el caso, entonces ¿por qué lo dijo?’

“Los caballeros no pueden irse.” (Orwen)

“No los necesito.”

“Si te niegas, terminarán en la calle.” (Orwen)

“¿Qué?”

(N/T: HDP… Sabe que punto tocar para hacerla cambiar de opinión… I don’t believe…)

Ashtarte volvió la cabeza hacia Ashton. Cuando le preguntó si eso era cierto, él asintió en silencio.

¿Es por el sentimiento? Parecía que los caballeros estaban mirándola con ojos tristes, como pidiéndole ayuda.

“Dado que son tus caballero exclusivos, es tu voluntad destruirlos. Haz lo que quieras.” (Orwen)

“…No. Entonces por favor devuélvame el diario y no venga aquí en el futuro. Eso es todo.”

“En el futuro… ¿Vas a vivir sin ver mi cara en el futuro?” (Orwen)

“Siempre ha sido así. Y podría seguir haciéndolo en el futuro.”

Ashtarte aprovechó que Orwen aflojó el agarre en su mano y sacó el diario. Inmediatamente lo abrazo entre sus brazos, temiendo que se lo quitara, y lo miró de inmediato.

“Necesito a alguien a quien odiar ahora. Por eso odio a Su Majestad y a sus Altezas los Príncipes.”

“..…” (Orwen)

“Lo odiaré tanto como el tiempo que esperé y me dolió. Así que por favor no tome mi tiempo porque lo odio con todo el corazón.”

‘Un tiempo de espera y dolor.’ – Orwen mantuvo la boca cerrada a pesar de las palabras de Ashtarte de que lo odia. Simplemente no tenía nada que decirle a Ashtarte.

“…Lo entiendo.” (Orwen)

Al final, todo lo que pudo hacer fue asentir con la cabeza como si le doliera.

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Nameless: Guauu… Este capítulo fue increíble… Mi pequeña no perdona ni olvida.

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