Saltar al contenido
I'm Reading A Book

PCJHI – Capítulo 3

Capítulo 3:

Quedándose en este palacio como rehén, siendo llevado a su habitación cada vez que la emperatriz lo llamaba y siendo forzado a que la criada le quitara la ropa para que solo pudiera quedarse en la cama de esa malvada mujer. En esta última temporada estaba mucho más violento y no obedecía las órdenes, ahora, me fue fácil a adivinar el porqué.

Tiene una mujer a la que ama.

Como uno de los principales objetivos de captura del juego, él tenía una excelente historia de fondo. En un inicio solo pude pensar de él como un personaje de un juego, pero al verlo moverse vívidamente y conocer el melodrama que fue su vida por mi culpa… Qué tragedia tan terrible.

“Tú… ¿por qué te quedas a mi lado?”

Sentía curiosidad, con suerte la historia de este hombre no sería peor que la de Essen.

“¿Su majestad?”

Nadrica me había explicado, por horas, en nombre de tener que recordarme mi vida, la situación del país y, en general, mis recuerdos perdidos. Sin embargo, ¿cuántas veces había dudado en hablar? Había utilizado demasiadas veces mi título, prácticamente la mitad de su narración podríamos decir que estaba ocupada por las palabras: “Su Majestad”.

“Soy… Soy el concubino de su majestad.”

“…”

Fue una respuesta inesperada, pero creía en sus palabras. Al volver a quedarme en silencio, pareció ponerse un poco nervioso y  realmente no puedo saber por qué. Poco rato después cogió mi mano, aunque esta vez no la sostuve, este acto es impropio de una emperatriz.

Intenté sentirme disgustada, ya que sería muy arriesgado que todos vieran un cambio tan repentino en mí, pero no me era nada fácil aparentar ser la verdadera emperatriz… Sobre todo con Nadrica, no sé por qué.

“Nací esclavo, y su majestad me compró… Me ha tenido aquí y no me ha echado.”

Me quedé sin palabras al escuchar sus palabras, me mostraba esas palabras agradecidas, como justificando todo el abuso que había recibido. Me bastaba mirarlo un par de veces para ver, a través de esas cicatrices, todo el abuso que había recibido.

Ver su lamentable estado me rompió el corazón, pero él parecía estar hablando muy en serio, y, por muy mal que suene, estoy sinceramente agradecida de que no tenga ninguna malicia y no me voy a preocupar de un ataque por parte suya. La verdad, ahora mi odio hacía la verdadera emperatriz me consumió, ¿cómo pudo hacerle algo por el estilo a Nadrica?

Lo observé, allí de pie a mi lado, con la cabeza inclinada mostrando total sumisión.

‘Ya no tienes que preocuparte por nada, ya que yo no te haría esas cosas. Ni ahora ni nunca.’

Me habría gustado decirle… Pero no podía, al menos por ahora.

Después de eso me contó varias historias más, como el hecho de que había otros dos concubinos, eran tres en total.

Nadrica enfatizó:

“Uno se fue muy lejos, y ahora solo quedan dos en el palacio, yo soy uno de ellos.”

Tiré de la cuerda que estaba situada al lado de la cama, toqué el timbre y en cuanto entró una dama de honor despedí a Nadrica.

Es hora de actuar.

***

La mujer que veía en el espejo era demasiado seductora y abrumadoramente hermosa, el pelo rojo brillante se rizaba sobre los hombros y caía en cascada hasta la cintura. Un cuerpo modesto se veía a través de una elegante y delgada curva, siendo enfatizada por el vestido interior, el cual revelaba el deseo inquebrantable de lucirse como mujer.

Una doncella llamó a la puerta y cuando entró vi que venía con un hombre a sus espaldas, este, al verme, exclamó de forma grosera.

“¿Qué necesitas?”

Demandó mientras me miraba sin ocultar su disgusto. Y a diferencia de esa mañana cuando estaba mal vestido, ahora que se veía bien vestido, era aún más hermoso. Me sentí mal al instante, después de días de abstinencia y va y ahora me ofrecen una comida exquisita. ¡Mierda! No podía permitirme babear sobre otras personas como si fueran pasteles de arroz.

“Esta será la última vez que responda a tu llamado.”

“¿Quieres decir que no vendrás aunque te llame la próxima vez?”

Parecía muy confiado, ¿está utilizando su último orgullo como expríncipe? Aunque parece que siempre ha sido así, ya que no siento que la emperatriz guarde rencor por su actitud rebelde. Lo observé por un momento, ya que me parecía raro que actuara de esa forma tan agresiva, como si estuviera en medio de una batalla, como si estuviera siendo empujado y arrinconado, siendo las palabras su única arma.

“¿No has hecho ya suficiente? ¿Eh? ¿No se cansa una mujer como tú en actuar así?”

Quizás la emperatriz se divirtió así con él, después de mucha presión, se reiría del desafiante hombre y, finalmente, lo llevaría de regreso a la cama y le rompería el espíritu.

“Sí, lo estoy.”

Acepté de buena gana.

“¿Qué?”

“Haz lo que quieras.”

Por eso lo llamé en primer lugar, no quiero seguir llamándolo a la cama y acabar muriendo a la hora programada.

“¿Por qué? ¿No es un desperdicio dejarme ir de repente?”

“Sé que suena loco, pero sí.”

Yo también lo creo, considerando lo guapo que es… Tener un pastel frente a mí, pero no poder comerlo, realmente es un desperdicio. Mis pensamientos me hicieron reír y eso causó que su rostro se arrugara.

“¿Cuál es tu título actual?”

“Ya te lo dije antes. No tengo, ni quiero, ningún título que venga de ti.”

Pero lo necesitarás, ahora mismo voy a hacer una propuesta que nunca ha sido dicha por la verdadera emperatriz, cuando iba a contestar un silbido me distrajo y una pantalla apareció delante de mí.

[Essen ha estado lejos de ti por un tiempo y nadie sabe cuándo volverá. ¿Cuáles son tus acciones?

A. Esperar.

B. Encontrar a la emperatriz Yeldria.

C. Ir con Lovia, el cual te está esperando en tu habitación.]

Quería que el personaje principal eligiera la opción B, de esta forma tendría la oportunidad de ver su rostro, pero el cursor se movió a la tercera opción, la C.

“… ¿Lovia?”

“¿Por qué buscas a tu concubino?”

¿Entonces Lovia es mi otro concubino? Ese es el nombre que me pareció escuchar una vez de Nadrica.

Estoy segura de que estoy poniendo una cara indefinible en este momento, por qué no sé si debo reír o llorar, es increíblemente extrañamente que la mayoría de los temas de los juegos de simulación de amor acaben con la acción de tomar al hombre de otra persona.

“Te daré un territorio mañana.”

“¿Qu… Qué?”

“Sal de este palacio lo antes posible.”

“¿Qué?”

“No hay ningún motivo oculto. Oh, sí y si hay alguien en mi palacio que desee llevarte, siéntete libre de hacerlo.”

“¡¿Qué?!”

“Por ejemplo, una amante.”

En ese momento extendió la mano y me agarró por el cuello, estaba tan cerca que podía sentir su respiración entrecortada contra mi cara.

“¡TÚ…!”

“¿De qué te va a servir hacer esto?”

“¡¡¡CÁLLATE!!!”

Traté de abrirle las manos pero él me las apartó de un manotazo y cuando la criada hizo el amago de ir a llamar a un guardia, levante otra vez mi mano, pero esta vez para detenerla.

“No tienes porque volver a tu país de origen, puedes olvidarte de todo y simplemente ir a vivir con esa persona. Eso es lo mejor que puedo hacer por ti.”

Essen escupió las palabras que había reprimido mientras mostraba los dientes.

“No la toques.”

Puse una sonrisa cínica en mi rostro, ¿en serio pensaba que la emperatriz no conocía la relación entre ellos dos?

“Deberías conocerme bien, ¿no? ¿Estoy en lo cierto?”

“…”

“Entonces dime, ¿soy alguien que dice palabras vacías?”

Viendo que no podía refutarme, imaginé que yo tenía razón.

“La mujer… Si quisiera matarla… Simplemente lo haría. Mandaría traerla aquí y la estrangularía delante de ti. Lo sabes, ¿verdad?”

Hablé en un tono tan indiferente como pude y finalmente su agarre en mi cuello fue críticamente tenso.

“¡Te mataré!”

“Sabes que si quisiera, ya lo habría hecho.”

Pobre cosa, ahora parece que lo estoy tirando.

“Tú no la conoces…”

“…”

“¡Ella es diferente a ti! Te lo juro.”

Finalmente pude respirar después de que Essen soltara su agarre en mi cuello, y lentamente se arrodilló ante mí, tratando de llamar mi atención.

“Perdónala. Si puedes perdonar la vida de Yuriel, entonces…”

Yuriel. Ese nombre resonó en mi corazón en mi corazón al mismo tiempo que un silbido se escuchaba de fondo.

[Lovia intenta besarte. Te esté culpando de no ir a por él después de tanto tiempo, si no calmas su corazón, su amor por ti se debilitará. Por el contrario, si lo arrastras, Essen volverá rápidamente. ¡Tome una decisión sabia!

A. Aceptar los besos.

B. No aceptar los besos.

C. Tener sexo.]

“… Matame.”

El cursor bajó a la C y, después de la selección, la pantalla desapareció y fue reemplazada por la cara de Essen, él cual estaba apretando los dientes.

Parpadeé totalmente sorprendida.

‘¡¿Qué demonios?!’

—————

¡Perdonar la tardanza! He tenido unos días un poco complicadillos y el rato que tenía lo dediqué a LMEEÚFPLV.

Aquí tenéis nuevo capítulo, recién levantada me he puesto a escribir y con 3 cafés lo he acabado, jajajaja. No voy a quejarme, yo estoy más que feliz de estar aquí, jijiji.

Ya me callo, ojalá hayáis disfrutado de la lectura, ¡cualquier cosica me la escribís!

Miri

—————

AtrásNovelasMenúSiguiente
error: Content is protected !!
A %d blogueros les gusta esto: