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PCJHI Capítulo 2

Capítulo 2:

Esto es imposible, delante de mí había aparecido una especie de membrana translúcida, era muy similar a la típica pantalla de los sistemas de los juegos.

‘¿Qué es esto?’

Extendí mi mano para tocarla pero atravesé la pantalla, era como si no estuviera allí. Eso me hizo sentir una fuerte sensación de conflicto interno, así que, respirando lentamente, intenté tranquilizarme y aproveché para observar la habitación. Al principio pensé que estaba en un hotel caro, pero ahora me daba cuenta de que era demasiada colorida y que en lugar de tener una decoración neutral parecía reflejar el gusto personal de alguien y, por si fuera poco, había rastros de que alguien había estado ocupándola durante mucho tiempo. Esta habitación pertenecía a alguien.

A primera vista podía asegurar que la habitación tenía un estilo europeo, al igual que los rasgos del chico, pero por como había actuado me parecía imposible que fuera suya. Así mismo, caí en la cuenta de que antes estaba hablando con mucha fluidez en un idioma que me era completamente desconocido.

‘Este no es mi cuerpo, es imposible.’

Ahora que lo notó, el pelo me llega hasta la cintura y es pelirrojo. Definitivamente este no es mi cuerpo, pero entonces, ¿quién soy? ¿Dónde estoy?

Empecé a asustarme y el miedo que sentía me revolvió el estómago lo que hizo que, de forma inconsciente, cogiera la cálida mano del hombre que estaba a mi lado, logrando así que me mirara ansiosamente. Por eso intenté juzgar la situación con calma, ya que por algún motivo él seguía cada uno de mis movimientos, así que me decidí a agarrar con fuerza su mano y a realizarle alguna pregunta.

“Um, tú…”

“¿Si?”

“No, no, tú no.”

No podía preguntárselo directamente, ya que no sabía en qué situación estaba ni lo que estaba sucediendo a mi alrededor, solo tenía tenía claro que el número total de personas involucradas eran tres.

‘Te juró amor.’

‘Él y tú.’

‘Tuvo una relación con la emperatriz Yeldria anoche.’

‘Con la emperatriz Yeldria.’

La historia gira en torno a estos tres individuos.

Abrí la boca y le pregunté al hombre de mi lado con cautela.

“El hombre que acaba de salir de aquí, ¿cómo se llama?”

“Essen Velod, es el príncipe de Velod.”

¡Es él! El que acaba de salir es Essen Velod y anoche estuvo con…

Un silbido corto el hilo de mis pensamientos y junto a ese ruido apareció una nueva pantalla.

[El príncipe Velod rechazó ser perdonado, elige una de las siguientes opciones:

A. Acércate y bésalo.

B. Siéntate y derrama unas lágrimas.

C. Aférrate y confiésale que te gusta.]

El cursor se movió solo y eligió la opción A.

‘Te juró amor.’ Ahora me di cuenta de que el sujeto de esa frase no era yo, y si lo pensaba fríamente todo me daba indicios de estar en un juego. Y, como el cursor se había manejado solo, eso me significaba que no estaba sola y que había otra persona dentro del juego.

Pero, si ya hay alguien jugándolo, ¿por qué estoy aquí?

Tras hacer la elección, la pantalla desapareció sin dejar rastro alguno, como había sucedido con la primera pantalla informativa. Dejándome completamente confundida, si no podía interferir, ¿por qué podía ver la información y las elecciones?

[Último príncipe de Velod -11]

¡La búsqueda está completa!

¡Felicidades!

[Último príncipe de Velod -12]

¡Error por razón desconocida!

Se le otorga ‘mente olvidada’ a Essen Velod.

La ‘mente olvidada’ está en estado de alerta.

¿Le gustaría otorgarle la ‘mente inolvidable’? 

Haga clic para confirmar. 

A) Sí.

B) No.

El cursor se movió hacía la A, pero de repente empezaron a salir muchas pantallas mostrando un fallo de permisos.

¡Sin acceso!

¡Sin acceso!

Cada vez que la persona intentaba una opción, nuevas pantallas con el mismo mensaje salían, hasta que, tras muchos intentos, sé mostró un último mensaje y todas las pantallas desaparecieron.

Fallo. Ha ocurrido un error.

‘¿Un error? ¿Soy un error o algo por el estilo?’

Ni siquiera es gracioso…

[Último príncipe de Velod – 12]

No pudo convertirse en un perfecto prisionero de la emperatriz por alguna razón desconocida.

Por ahora es tu único aliado, pero si no pones a descansar su profundo odio, te acabará dejando y se convertirá en el esclavo de Yeldria, y terminarás siendo ejecutada por sus propias manos, ahondará en tus debilidades, creará y esparcirá escándalos.

Es importante que le demuestres que simpatizas con su odio.

[Progreso actual]

Detectar debilidades  0/1

Encontrar escándalos  0/3

Todo el rato se mencionaba a la emperatriz Yeldria, ¿quién podría ser? ¿Cómo sería? Y, mientras me hacía esas preguntas, un recuerdo me vino de golpe, el chico que estaba a mi lado cada vez que me había llamado lo había hecho bajo el título de ‘su majestad’.

‘Mierda, soy la emperatriz Yeldria.’

Probablemente esa sea yo, y por lo visto, debo ser un personaje considerado como un ‘bug’ por el juego. Entonces, ¿qué debo hacer ahora? En esa última pantalla se sugería que yo mataría al personaje detrás de ella, aunque solo si tenía al príncipe de Velod a mi lado, cosa que ahora mismo me parecía muy improbable.

‘¿Entonces qué? ¿Intercambiaríamos los papeles y me tocaría morir a mí? ¡¿Quién querría morir en este lugar?!’

Dejando eso a un lado, primero debo averiguar la situación real en la que me encuentro, dado el proceso que llevamos puedo imaginar que estoy dentro de un juego con temática romántica y, si no había entendido mal, mi papel era el de la villana. Y teniendo en cuenta mi experiencia con este tipo de juegos, la protagonista siempre debe superar a la villana para quedarse con el príncipe y llegar al final del juego.

Resoplé por dentro, en un lugar así me sería imposible morir de manera decente. Esto sonaba completamente mal para mí, así que decidí que mi único objetivo sería buscar mi propia supervivencia, aunque para ello no siguiera mi rol de villana. Total, tampoco me interesa ser una villana, en los juegos solamente existen para abrir un camino a la protagonista, para luego morir y desaparecer.

Aunque, por otro lado, ¿el sistema no me había identificado como un error? Si estaba en lo cierto, a lo mejor esta era mi vía de escape para así poder crear mi propia ruta. No sé si esto es un sueño o estoy realmente en un mundo dentro de un juego, pero sea lo que sea, primero me encargaré de mantenerme viva y ya luego buscaré respuestas.

La única ventaja para mí era que podía ver esta maldita pantalla del sistema, tener la capacidad de vislumbrar qué opciones y cómo las interpreta el personaje principal, podría ser una gran arma para así poder prevenir sus pasos.

El hombre que estaba a mi lado continuaba de rodillas, inmóvil, esperando por mis palabras, así que decidí hablarle de una vez ya que de momento sería la forma más segura de obtener más conocimientos.

“¿Cuál es tu nombre?”

Esos hermosos ojos parpadearon por la sorpresa, pero rápidamente me susurro su nombre.

“Nadrica.”

Quería presentarme con mi nombre real, pero por ahora eso no me llevaría a nada bueno, así que decidí ser la dueña de este cuerpo. Cerré los ojos y antes de abrirlos dejé escapar un largo suspiro, siempre sintiendo su mirada encima mío.

“Creo que he perdido la memoria.”

Sus ojos se abrieron con sorpresa y pronto se llenaron de lágrimas, listas para fluir de nuevo.

“Compórtate y no le cuentes a nadie sobre esto.”

Actuar con superioridad me salió más fácilmente de lo que pensaba, creo que también me ayudó el ver su actitud anterior, lo que me llevo a pensar que debía tener un estatus muy inferior al mío. Igualmente, no se sentía nada bien hacer esto, pero no tenía más remedio que acostumbrarme, ya que yo soy la emperatriz.

“Sí.”

Fue como si le hubiera dado la orden correcta, ya que se bajó de la cama con el rostro impasible, y sin ceremonias y de forma tranquila se arrodillo en el suelo.

“¿Puedo confiar en ti?”

“Sí, su majestad.”

Tras su respuesta me miró de forma extraña, como si quisiera lanzarse a llorar en mis brazos, sin embargo ni una lágrima salió de sus ojos y, tras inclinar más profundamente su cabeza, empezó a explicarme mi vida.

La explicación de Nadrica fue la siguiente:

Mi nombre es Yeldria Viotte Cecilia, tengo veintitrés años. Mi hermano, Orabi, es el Emperador, y yo como soy la única que comparte su carne y su sangre, soy la persona con más probabilidad de ser la próxima heredera la trono. Eso me pareció raro, pero me dijo que, aunque el emperador tenía numerosas mujeres, ninguna de ellas dio a luz a ningún sucesor, era un secreto a voces que el problema lo tenía el emperador. Y como yo era el único miembro real en el palacio imperial, mis números iban aumentando día a día.

Innumerables hombres acudían a mi cama todas las noches, codiciando el título de esposo, e incluso aquellos que no tenían ningún interés en mí, si yo lo ordenaba ellos debían presentarse en mi cama. Pasaban tantos hombres por ella que se rumoreaba que el único hombre dentro del palacio imperial que no había pasado por mi cama era mi hermano.

Todos esos hombres eran abandonados tras una noche, ya que simplemente eran considerados como un pasatiempo de la malvada emperatriz, su naturaleza sádica hacía que le encantara dejarse llevar por todo tipo de deseos, especialmente el de lucirse y dominar, . Muchas cosas que nadie podría siquiera imaginar habían pasado dentro de esa habitación.

Recientemente, la emperatriz viajó al país vecino, Velod, para poder disfrutar de una obra de teatro, pero una vez allí, y nada más ver al primer príncipe, dijo que este le gustaba. Cuando se lo comunicó y él la rechazó bastaron dos meses para que la emperatriz levantará su ejército y destruyera Velod de un solo golpe, quedándose al príncipe como un trofeo de guerra.

Tras la explicación no puedo evitar quedarme sin palabras, la misma noche en que lo tomé como mi propiedad él perdió a su padre, a sus hermanos y a sus leales súbditos, los cuales defendieron el palacio hasta el final. Los perdió a todos frente a sus ojos y el país quedó reducido a un estado subordinado por el imperio, y para evitar su plena caída, se arrodilló a mis pies por su propia voluntad.

Esos ojos rojos que me miraron esa mañana se sintieron como brasas secas, su mirada no era nada ardiente, sino más bien se sentía completamente fría.

—————

Un poco pesado, pero antes de poder entrar de lleno en la acción necesitamos este tipo de capítulos.

Este proyecto está siendo muy bien recibido, ¡no sabéis lo contenta que estoy por ello! Muchas gracias por los comentarios, tras el trabajo realizado, ¡me alegran mucho!

Nos vemos mañana con un nuevo, y más ligero, capítulo.

Miri

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