La villana retrocede el reloj de arena, Parte V

-“Pero, no conozco demasiadas personas. Soy un joven poco …”

-“No te preocupes. Estoy segura de que a todas mis conocidas les gustara la señorita Aria. También te será de gran ayuda.”

-“Profesora…”

Aria, que no termino su discurso, abrazó de repente la cintura de Sara. Dado que todavía era pequeña, su rostro estaba enterrado en el vientre de Sarah mientras regresaba su secreción nasal, haciendo que Sarah lentamente acariciara su espalda debido a cómo se veía lamentable.

‘¿Qué pecado podría una niña que ni siquiera había florecido cometer? ‘

No había pasado mucho tiempo desde que las clases habían comenzado, pero la preocupación constante y continua comparación entre Mielle y Aria había llevado inconscientemente a tener un poco de rabia a Sarah.

No era como Aria pidiera nacer de bajo estatus. Era lamentable que ese juicio la podría seguía como una cola. Era demasiado dolor para una niña agradable para soportar. Por eso Sarah había traído a colación el tema, para complacer a Aria.

-“¿Cómo es la hora de comer en estos días? ¿Estás haciendo lo que te he enseñado?”

-“¡Por supuesto! ¡Es todo gracias a la maestra Sara!” Aria levantó la cabeza como si no hubiera tenido problemas nasales y respondió con una sonrisa brillante.

Mirando hacia abajo en el Aria, que estaba excitada anticipando la cena, causo que Sarah estallara en risas.

Pensando en la cena de la noche anterior, Aria sonrió.

Aria lo que más odiaba eran las verduras. Ella no encontramos la textura agradable porque estaban aguadas cocinadas, pero incluso las verduras crudas no sabían bien. Las verduras eran un elemento básico para la gente común, por lo que ella las había comido todos los días al punto de la náusea antes de entrar a la familia del Conde. Por lo tanto, cada vez que una ensalada o verduras variadas le eran presentadas, no los comía. En cambio, hacía un desorden increíble en el plato, convirtiendo todo a no comestible.

Inicialmente, las criadas le llevaban platos nuevos, pero cada vez, ella gritaba que no quería comer, y ya no tocaron su plato más.

Como resultado, ella siempre había sido un invitado no deseado en la cena, curo propósito era mejorar la armonía y las relaciones familiares. Por lo tanto, todo el mundo se rindió con sus modales en la mesa y se burlaban de ella, incluyendo su madre.

Sin embargo, tal Aria comenzó a comer tranquilamente su ensalada. No estaba mal comer la ensalada con el aderezo. A pesar de que no era bueno, no sintió necesidad de causar un alboroto a causa por ella.

Al principio, nadie se dio cuenta. La comida delante de Aria siempre había sido tan desordenada que nadie quería mirarla.

Las primeras en notar el cambio en sus modales en la mesa eran las criadas, porque limpiaban la vajilla de Aria, después el Conde, y finalmente, su madre.

-“Oh! ¿Cuándo aprendiste estos modales en la mesa, Aria?”

-“La maestra Sarah me enseñó.”

-“¡Oh Dios mío!”

Lo que siguió después fue lástima y una disculpa por no haberle asignado adecuadamente el profesor adecuado después de presenciar cómo sus modales y comportamiento había cambiado.

Por supuesto, cuando ella había entrado primero a la familia del Conde, se le había sido asignado un tutor personal, pero ella no había sido capaz de aprender las reglas básicas de etiqueta entonces, porque era demasiado difícil y aburrido el estudio para una niña quien había corrido y jugado en la calle durante toda su vida. Recordando eso, el Conde y su esposa comenzaron a culpar de todo eso al tutor sin talento.

Y eso fue precisamente lo que Aria deseaba. No era sólo para mostrar que sus antecedentes no eran la razón de por qué no había sido capaz de aprender, sino para mostrar que mientras le enseñaran correctamente, ella era capaz de mantenerse al día con ellos.

‘El hecho de que Mielle era más destacada que las personas de su generación y estatus se debía a que había aprendido primero. Estoy segura de que puedo hacer eso también ‘.

El cambio en el comportamiento de Aria había traído una gran alegría al Conde, y declaró que la ayudaría activamente a aprender lo que quisiera. Lo que le causaba más alivio fue que incluso Mielle se había quejado sarcásticamente sobre eso también.

-“Yo solía pensar que hacían a propósito sucia la comida de hermana Aria”.

-“Mielle … ¿No me digas que alguien me odia tanto como para pensar que jugarían una mala pasada con mi propia comida? Aunque he sido arrogante … No esperaba que iba a ser odiada.”

Al contrario de lo que pensaba, Mielle alargó la mano hacia Aria, que le pregunto len lagrimas. Era muy agradable verla negar que no lo era. ‘¿Cuánto la estaría insultando Mielle en este momento?’

Soportando el deseo de reír, Aria dijo con una cara lamentable. “Si es así, es realmente un alivio. Pero si tuviera que pensar un poco, se entendería que a menos que fuera un mago, sería imposible hacer que perfectos los alimentos fueran un lío, ¿verdad? Es porque eras demasiado joven que no podía pensar tan delante “.

(Traductor aquí; no tengo idea de que quiere decir con eso)

-“… Es .. que era una broma, hermana.”
-“Ah, ya veo …? Lo siento, Mielle, para molestarme sin darme cuenta de que era una ligera broma.”

Ver a Aria sonreír torpemente fue suficiente para despertar la compasión de los demás. Debe haber herido sus sentimientos, pero su disculpa era suficiente para mover el corazón de hierro del Conde.

El Conde, que puso lentamente su tenedor en la mesa de comedor, mostró una expresión endurecida a Mielle, que nunca había mostrado antes. Era la expresión que siempre se dirigía a Aria. En el pasado, siempre había sido el trabajo de Mielle, la gran escritora, que recibía el afecto de su padre, mientras que Aria, que siempre había sido tratada como un visitante, se mantenía lastimosamente sola.

-“Mielle, asegúrate de pensar una vez más antes de hablar. ¿No ves que le has hecho daño a tu hermana? Me daría vergüenza si alguien fuera a ver esto”.

-“Lo siento … padre. Y hermana Aria …”

Al recordar la cara distorsionada de Mielle, le trajo una sonrisa.

Para empezar, para Aria, que había vivido por más de veinte años, era bastante fácil hacer frente a Mielle a los trece años de edad. No estaba segura de si hubiera sido el mismo caso si hubieran sido de la misma edad, pero encontró a Mielle en su edad actual nada especial. Había pensado Mielle era un genio, pero no era más que una niña noble, que había recibido su educación un poco antes.

‘Por supuesto, al avanzar el tiempo, muchas cosas van a cambiar.’

Estaba bien ahora porque Mielle todavía era joven, pero era seguro de que pronto comenzaría a atormentar a Aria sin ninguna duda, cuando se hiciera mayor. Ya había una brecha bastante grande entre Mielle y Aria, que nació dé un padre que no conocía y una madre prostituta. Por lo tanto, era fundamental que se preparara meticulosamente para eso, no sea que su condenado destino se repitiera.

Esos fueron los pasos que se establecieron para el futuro que aún Aria no los dudaba. No importa lo mucho que se esforzó, no pudo superar a la hija biológica del Conde.

‘Pero, tengo el poder especial con el queme doto Dios.’

Era que conocía el futuro; cuál burguesa tomaría el poder en el futuro; lo que sucedería con el negocio de comercio de su padre; incluso más allá de eso, que sería negocio próspero. Y no había nadie que pudiera vencer a Aria, que lo sabía todo.

Por lo tanto, con el fin de lograr que la gran meta, necesitaba dar un paso a la vez. No importaba cuánto sabía sobre el futuro, no había manera de que la posición de la hija de una prostituta, que tratara de elevar su estatus, de repente lo lograra. Por esa razón, Aria decidió tomar la cosa más pequeña  primero.

-“Maestra, tengo algo que quiero aprender de ti.”

-“¿Qué podría ser?”
-“Quiero aprender sobre bordado.”
El bordado era algo muy trivial.

Sarah era muy famosa por crear bordado muy bonito que se veía casi como si fuera una cosa real. No, era algo que le haría famosa en el futuro. La razón por la que había ganado el interés del Marqués Vincent había sido precisamente su hermoso pañuelo bordado.

Aria misma era inherentemente hermosa, así que no era como si estuviera tratando de capturar el corazón de un hombre como Sarah lo hizo con su bordado. Fue porque pensó en regalar algo al Conde una vez que regresara de un viaje. El acto podría parecer trivial, pero contenía un significado más profundo. Tanto que causaría a Mielle a humear de cólera y sacaría lágrimas de los ojos.

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